Ya está lista la portada de la primera parte de la novela. Gracias al departamento de Círculo Rojo que realizaron un excelente trabajo. Próximamente más novedades!
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Hábiles navegantes y mercaderes temerarios, no dudan en entablar comercio con aliados y enemigos. Donde haya un negocio rentable, allí habrá siempre un amafiso al acecho. Basados en los pueblos de la antigua fenicia, los amafisos de Vientos de Revolución viven subyugados por la garra del imperio pruno; pero, a diferencia de otras naciones de sangre guerrera, han preferido los beneficios del comercio al filo de las armas. Darilo Némeko es el mercader amafiso que adquiere ilegalmente al esclavo recién llegado de la conquista de Greislavia. Junto a él, Larek vivirá uno de los tiempos más aciagos de su vida, pero también conocerá, por primera vez, el amor desinteresado de una joven de su misma condición. “Sin apearse, el hombre encapuchado observó con detenimiento a Brilafos y luego se concentró en Larek. —¿Te han quedado las sobras, eh calteno? —El hombre hablaba con un acento particular, estirando la última palabra. Tanto Brilafos como Larek intuyeron que provenía del extremo norte de Am...
Los Aharukanos, u hombres gusano, como se los conoce en Ravenia, conforman una tribu corrompida y degenerada que durante milenios ha vivido bajo tierra. Ocultos en las grandes cavernas subterráneas, tienen una macabra afición por la carne humana, sobre todo la de infantes. Estos caníbales de piel pálida y cabellera blanca son perseguidos y cazados por los soldados ravenos que patrullan las montañas, pero a pesar de sus esfuerzos nunca han podido exterminarlos. Los aharukanos, por su parte, consideran a los ravenos demonios de la superficie a los que hay que combatir hasta la muerte. "Tras haber sido conducidos por una extensa red de túneles, Larek y Thangil alcanzaron por fin otra gran cueva alumbrada por antorchas. Al igual que todo el resto de aquel paraje subterráneo, se hallaba saturada de huesos; era húmeda, oscura y despedía un hedor nauseabundo. Pero no solo huesos tapizaban el suelo de aquella caverna, sino vasijas de barro y recipientes de tosca manufactura, todos ellos...
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